Friday, December 09, 2005

AND JUSTICE FOR ALL




















De todas las calamidades que aquejan a la Humanidad en los tiempos modernos, guerras, miseria económica, epidemias, ignorancia, terrorismo, contaminaciones y muchas otras perversidades, la que más duele es la injusticia. Hay muchos conceptos divergentes sobre el tema, porque se sabe muy poco y se acepta menos. ¿Qué es la justicia? ¿Dónde está? ¿Es la que aparece en los códigos y en la Filosofía del Derecho? ¿Pueden los jueces ser justos? Ninguna de estas preguntas obtienen una respuesta que satisfaga la sed de justicia que padecen los desamparados.

El símbolo de la justicia es una diosa que sostiene una balanza en perfecto equilibrio. La igualdad, inmovilidad y perpetuidad es privativa de Dios, siempre semejante a sí mismo; la justicia es divina. Los seres celestiales que viven en éxtasis permanente, no experimentan injusticias.

El ser humano que, gracias al don de la libertad que Dios le ha otorgado desde el principio y deambula entre la bestia y el ángel, en la búsqueda incesante de su destino, comete crímenes contra sus semejantes, contra su dignidad, contra la naturaleza y contra él mismo; las injusticias son exclusivamente humanas. Las leyes que ha creado para corregirlas son parciales. La Humanidad se perfecciona progresivamente, no por las leyes, sino por realización individual.

Lo más curioso de todo, es que la justicia si no llega temprano, aunque tarde, siempre habrá de llegar, del algún modo o de otro siempre se hace presente...

1 Comments:

Blogger Obed S. said...

¿No le parece que dadas las circunstancias del hombre, lo que se procura no es justicia sino organización? Que la justicia la de Dios, nosotros, a lu mucho nos organizaremos para irla pasando.

3:11 PM

 

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