Tuesday, December 20, 2005

LE PERDÍ EL GUSTO A LA NAVIDAD

















Le he perdido el gusto a la navidad.

Aquella edad en la que todo era recibir y nada de dar, ha pasado a formar parte como una de tantas memorias llenas de gozo, dicha y paz de la infancia.

Ahora el desasosiego comienza: desde que entramos a la edad adulta y comenzamos a ganar unos centavillos, nuestros seres queridos creen que no sólo ya no merecemos recibir ningún obsequio, sino que nos vemos terriblemente mal de no gastarnos algo de nuestro bien habido aguinaldo en regalos para ellos.

No soy ningún codo, aclaro, pero a veces parece ser que el ansiado aguinaldo, esa única oportunidad del año para comenzar de nuevo a ahorrar, se desvanece en la medida que comienzan las peticiones familiares.

Lo peor empieza en enero, mes en el que comienza el calvario de los pagos de las tarjetas de crédito y del recuento de los daños.Y para acabarla de amolar, no falta quien para salir avante de la cuesta, te pide prestado aquel "guardadito" que dejaste para cualquier contingencia, lo cual, te reduce a cero tu jugosote e inaparentemente agotable aguinaldo.

¡Me lleva!, no es que sea uno egoista pero ojalá el aguinaldo nos llegara en otras épocas del año en las que no tuvieramos que regalar. Me duele el codo y la cartera.

Thursday, December 15, 2005

EL MAILGATE














No me puedo explicar porqué demonios es tan complicado interpretar el sentido real de lo que se pretende comunicar a través de las palabras.

Esto se complica principalmente cuando se desea expresar algún tipo de sentimiento, ya que las letras, al darles lectura, no se sabe bajo que semblante, cara o expresión se escribieron por parte del autor.

A veces nos escribe alguien una carta (o ahora correo electrónico) y no sabemos en qué tono se nos hace llegar. Caray, a veces hasta resulta complicado conocer el estado de ánimo de alguien a través del propio teléfono, peor aún, a través de un correo o de un post.

Sólamente los virtuosos tienen la capacidad de transmitir algún sentimiento a través de las letras. Desafortunadamente, no soy uno de esos.

Por lo general, se escribe para ser claridoso, no se pretende comunicar sentimientos o animadversiones a través de las letras, para eso, existen precisamente las palabras.

No obstante, la modernidad nos otorga la posibilidad de comunicarnos por medios electrónicos, y a veces, sólo a veces, son sujetos a multiplicidades de interpretaciones.

Por lo anterior, propongo la creación de una hermenéutica electrónica.

He dicho.

Friday, December 09, 2005

AND JUSTICE FOR ALL




















De todas las calamidades que aquejan a la Humanidad en los tiempos modernos, guerras, miseria económica, epidemias, ignorancia, terrorismo, contaminaciones y muchas otras perversidades, la que más duele es la injusticia. Hay muchos conceptos divergentes sobre el tema, porque se sabe muy poco y se acepta menos. ¿Qué es la justicia? ¿Dónde está? ¿Es la que aparece en los códigos y en la Filosofía del Derecho? ¿Pueden los jueces ser justos? Ninguna de estas preguntas obtienen una respuesta que satisfaga la sed de justicia que padecen los desamparados.

El símbolo de la justicia es una diosa que sostiene una balanza en perfecto equilibrio. La igualdad, inmovilidad y perpetuidad es privativa de Dios, siempre semejante a sí mismo; la justicia es divina. Los seres celestiales que viven en éxtasis permanente, no experimentan injusticias.

El ser humano que, gracias al don de la libertad que Dios le ha otorgado desde el principio y deambula entre la bestia y el ángel, en la búsqueda incesante de su destino, comete crímenes contra sus semejantes, contra su dignidad, contra la naturaleza y contra él mismo; las injusticias son exclusivamente humanas. Las leyes que ha creado para corregirlas son parciales. La Humanidad se perfecciona progresivamente, no por las leyes, sino por realización individual.

Lo más curioso de todo, es que la justicia si no llega temprano, aunque tarde, siempre habrá de llegar, del algún modo o de otro siempre se hace presente...